Quizá te parezca increíble que tu olfato y vista se conviertan en unos expertos de la mecánica.
¡No!, no es una idea disparatada, pues esos dos sentidos podrían convertirse en tu mejor aliado para ayudarte a diagnosticar como un experto la falla que trae tu vehículo con tal exactitud que puedes llegar al taller de tu confianza y comentar con seguridad lo que está sucediendo en sus entrañas.
Haz una inspección visual y olfativa en el interior de tu auto y podrías evitar problemas relacionados con reparaciones a futuro.
Y es que, no es desconocido que la mayoría de los problemas emiten sonidos de fácil percepción, pero hay ciertas fallas que también producen aromas característicos que podrán lanzarte una señal de alerta para que reacciones como todo un experto.
Indicadores
Los olores suelen acompañar la falla en el funcionamiento de un componente que contiene o funciona sobre la base de fluidos. A menudo, el olor es más evidente que cualquier otro indicio como en el caso de una pérdida de gasolina.
Es esencial familiarizarse con los olores de los fluidos vitales de su vehículo. Y es recomendable conocer cómo varía el aroma de un fluido específico dependiendo de si es nuevo o usado, o si está en frío o en caliente
El enfriador del radiador tiene un aroma dulce y definitivamente químico. Ya sea que haya una pérdida, esté goteando en un sistema de escape a alta temperatura o saliendo por el tubo de escape, el olor será prácticamente el mismo. Si su motor experimenta una pérdida intermitente de líquido enfriador, pero se advierte un olor a enfriador debajo del capó durante el calentamiento únicamente, se puede sospechar acerca de una falla en una bomba de agua o posiblemente, un problema en el radiador.
El olor de otros fluidos que pierden por debajo del capó es difícil de detectar desde el asiento del conductor, a menos que goteen en el sistema de escape cuando la temperatura es alta. Todos los fluidos sobre la base de petróleo huelen de modo similar: es un olor a caucho quemado; mientras que el líquido para la dirección hidráulica que es de base mineral tiene un aroma más picante. Si estos olores se advierten únicamente después de un cargado de motor importante, la pérdida se registra en las primeras etapas, pero deben verificarse para evaluar su grado relativo de riesgo.
Olores Ruidosos
Un olor a caucho quemado proveniente del interior del cofre acompañado por un sonido agudo y chirriante que cambia de altura, a medida que vas acelerando probablemente sea un indicador de que hay una correa accesoria a punto de zafarse, probablemente debido a una gran resistencia rotacional en uno de sus componentes accesorios. Los alternadores, las bombas de agua, las bombas de inyección de aire (smog), los compresores de aire acondicionado y otros accesorios del motor, dejan de rotar cuando fallan, se “funden” o se “atascan”.
Según cuál sea el componente del que se trate, y el tipo de configuración de correa de transmisión de tu vehículo, será posible efectuar un procedimiento de defensa a fin de permitirle continuar hasta llegar a un taller de reparación. Si tu auto tiene una única correa de transmisión “serpentina”, o se ha atascado la bomba de agua, sin importar qué tipo de sistema de correa de transmisión tenga, es hora de llamar a la grúa. De otro modo corres el riesgo de sobrecalentar el motor aunque la distancia sea corta.
Olor a moho
Si huele a moho cuando se prende el aire acondicionado, es recomendable cambiar el filtro de habitáculo, y en ciertos casos, conviene llevar el auto a un sitio especializado para que le hagan un proceso de desodo-rización. Dicho procedimiento previene la formación de hongos y bacterias en el sistema de ventilación. También cabe la posibilidad de que haya una filtración que deje pasar el agua al interior del vehículo.

