Washington.- El presidente Barack Obama promulgó recientemente una ley que prolonga por dos meses más un alivio al impuesto sobre la nómina, poniendo fin a un drama de fin de año que dividió a los republicanos y amenazó con aumentarles las contribuciones a 160 millones de estadounidenses.
Obama firmó horas después de que la Cámara de Representantes y el Senado aprobaran una prórroga a un recorte en los impuestos, que mantendrá la contribución al Seguro Social en un 4.2%.
La legislación recién promulgada también prolongó el seguro de desempleo para los trabajadores parados y obliga a Obama a tomar una decisión dentro de 60 días sobre la conveniencia de permitir la construcción de un oleoducto al que se oponen grupos ambientalistas.
Al firmar el proyecto de ley, Obama puso fin a un estancamiento de una semana de duración con los representantes republicanos, que reclamaban una prórroga de todo un año.
Bajo un acuerdo alcanzado el jueves, los líderes de ambas cámaras del Congreso nombraron negociadores que empezaran a trabajar en un proyecto de ley de más largo plazo.
La promulgación significó una victoria espectacular para Obama sobre la oposición republicana, mayoritaria en la cámara baja.
Voto cantado
El Senado y la Cámara de Representantes aprobaron la medida por voto cantado a pesar de la renuencia de representantes republicanos que insistían en que la exención fiscal debía extenderse a un año entero.
Se abrió un margen de los dos primeros meses de 2012 para negociar cómo cubrir el costo de la extensión por un año del recorte del impuesto sobre la nómina en dos puntos porcentuales, el foco del plan laboral de Obama para los próximos meses.
El salario promedio, de $50 mil anuales, aumenta en unos $20 a la semana, en tanto 2 millones de desempleados evitan perder un cheque del gobierno de unos $300 semanales promedio.
La aprobación de la medida por la Cámara de Representantes coronó una veloz retirada del bloque republicano. Su decisión de forzar un enfrentamiento con Obama y el bloque demócrata durante las fiestas navideñas amenazó con golpear a los asalariados con un aumento de impuestos el 1 de enero, y a los republicanos les salió el tiro por la culata.
Extensión por un año
Los jefes de ambas bancadas en el Senado habían intentado acordar la extensión para un año entero, pero finalmente decidieron conformarse con una extensión de dos meses y seguir negociando en enero cómo extenderlo a un año completo.
Los acontecimientos representaron una clara victoria para Obama. El recorte del impuesto sobre la renta fue el punto central de un proyecto de ley que promovió durante tres meses para generar empleos, el cual parece haber aumentado su popularidad y debilitado la de legisladores republicanos.

