Ciudad de México.- El presidente mexicano Felipe Calderón anunció un plan para reforzar la atención del gobierno a los afectados por la sequía que aquejó al país el año pasado, “la peor desde 1941”, dijo el mandatario. “México es uno de los países que está siendo afectado excepcionalmente por este clima adverso. El año pasado se presentó e inició lo que se considera la peor sequía para algunos estados del norte y del centro”, del país, resaltó Calderón de gira por el estado de Zacatecas, uno de los más golpeados por la falta de agua. El gobernante además mencionó los estados de Chihuahua, Coahuila, Durango, San Luis Potosí y advirtió que la sequía no ha pasado sino que “persiste en este mes de enero y probablemente se prolongue en los próximos meses”. Entre las acciones inmediatas, Calderón recordó que se entregaron ayudas por unos 376,5 millones de dólares pero enfatizó en las medidas que vienen este año, empezando por acelerar la entrega de agua con cisternas a poblados que lo requieran. Lo segundo será mejorar el manejo de cuencas y acuíferos para garantizar una mayor cantidad de agua para las personas, junto a un programa de rehabilitación y construcción de pozos para uso doméstico. El tercer y cuarto punto refiere a reformas a normas vigentes para agilizar algunos trámites administrativos, en tanto el quinto dispone un reforzamiento de riesgos y enfermedades asociadas a la sequía por parte de la secretaría de Salud. Asimismo, se indica una agilización de fondos para que las obras de captación de agua estén listas para la época de lluvias y se busca garantizar el abasto de alimentos con apoyos a los molineros de masa y ampliando cupos para importar frijol, en tanto el gobierno seguirá promoviendo, según el octavo punto, las coberturas de aseguramientos catastróficos. Por último, la Banca de Desarrollo dará ayuda a los estados afectados “bajo condiciones preferenciales y de forma expedita”; el ministerio de Hacienda buscará resolver “cuanto antes las autorizaciones presupuestarias de los programas y proyectos para la atención de la sequía” y la secretaría de Gobernación emitirá “las declaratorias de desastre natural en los municipios más afectados”. En medio de quejas de los pobladores, según reseñaron varios medios locales, el mandatario aseguró: “Nadie va, como se ha dicho equivocadamente, nadie va a padecer por falta de agua o por comida, nadie va a fallecer. Ese es el compromiso”. La gira de Calderón se da en momentos que cientos de campesinos e indígenas procedentes de las zonas golpeadas por la falta de agua acampan en la capital para exigir atención de las autoridades y luego que surgieran rumores del suicidio de 50 indígenas rarámuris en el estado de Chihuahua, por hambre, lo que fue desmentido por el gobierno.

