Los contribuyentes al Fisco de los Estados Unidos, tienen una cultura por el peso de las leyes; y esa conducta ciudadana le sigue mereciendo la diferencia en delitos que se infrinjan, porque el más grande delito en este país es la evasión de impuestos o declarar lo inexistente para perjudicar al Estado, lo que está penalizado con prisión y suspensión de los derechos como ciudadano; y además, con la incautación de bienes materiales y cuentas bancarias, imposibilitándose cualquier transacción ciudadana.
La evasión de impuestos y otras sujetas al perjurio tributario, son delitos muy graves dentro de una normativa social. Pagar los impuestos sobre lo que gana una persona o representa a su negocio y su trabajo profesional, demuestra que en las personas existe una cultura tributaria; de tal forma que, el sistema de declarar los impuestos es cumplir con las leyes, porque de esta forma cada centavo de dólar está asignado al contribuyente mediante cada programa de salud, vivienda, seguridad nacional, educación, vías de comunicación, servicios básicos, etc,etc., que son los que afloran en nuestra comunidad, y eso hace que vivamos en un país desarrollado como es los Estados Unidos de América.
Los últimos cambios que ha dado la Unión Americana en materia de impuestos para el Servicio de Rentas Internas (IRS), en cuanto a responsabilidades de los ciudadanos, es sumamente preocupante y de sumo interés personal y comercial. Caer en una falsa declaración de impuestos estaría incursa la persona a ser hasta deportada de este país, lo cual invalida muchos derechos ciudadanos. En ese parámetro, quien dictaminó la causal del delito tributario fue la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos, cuando reafirma que la presentación de una declaración de impuestos falsa constituye un delito agravado. Además, agrega el dictamen del Tribunal de Justicia Norteamericana, que cualquier persona que haya sido condenada por una ofensa que implique fraude o engaño, en que la pérdida de la víctima exceda los $ 10 mil dólares ha cometido un delito agravado está sujeto a deportación, tomando en consideración que el fallo convierte en un delito grave de falsa declaración de impuestos con el propósito de obtener un lucro monetario.
Declarar falsos impuestos es una declaratoria de Felonía, como expresa el sentido jurídico de nuestras leyes, con el agravante que, en materia tributaria por evasión o declarar falsos impuestos el delito de Felonía es sumamente grave. De tal manera que, es importante saber, que su preparador de impuestos debe tener toda la capacidad legal, la experiencia y honestidad para prepararle sus impuestos, porque el único responsable es él o ella que declara sus impuestos. Ningún preparador es responsable a menos que usted no le haya autorizado a una preparación fraudulenta que le puede costar su libertad. Firmar una declaración de impuestos es muy sencilla siempre y cuando la honestidad de lado y lado sea la que esté primero sobre todas las cosas; de eso hay que estar convencido. Es fácil mentirle al gobierno, pero imposible engañarlo.
Los delitos tributarios han causado enormes problemas dentro de nuestra sociedad. La evasión de impuestos o falsas declaratorias en los mismos, solo han servido para que el Gobierno Federal se encargue de aplicar la ley. Muchos sectores ciudadanos e individuales han caído en delitos fraudulentos, que los ha dejado en la miseria por mentirle al Fisco.
Nuestros ciudadanos empresarios y empresarias hispanos, tienen que seguir siendo ejemplos de respeto y honestidad con las leyes tributarias para que no infrinjan la ley, porque de su conducta tributaria depende sus garantías ciudadanas, las que se imponen por la transparencia de sus declaraciones tributarias con el Fisco, y les son asignados los créditos individual o colectivo.
Para una consistencia ciudadana, la declaratoria de sus impuestos durante el año calendario de tributación, es menester recordar que quien le prepara sus documentos, debe ser por usted investigado si reúne los requisitos establecidos por el Sistema del Servicio de Rentas Internas (IRS), cuyas personas preparadoras deben exhibir su licencia en un lugar visible. Si no lo tiene, pregúntele y si no responde, denúncielo a las autoridades del Gobierno Federal (IRS).

