Managua.- Estados Unidos advirtió que es muy difícil que renueve la dispensa que otorga anualmente a Nicaragua para que pueda recibir ayuda y préstamos internacionales, debido a la falta de transparencia fiscal y electoral en este país, indicó una fuente diplomática.
Estos problemas “hacen que la decisión para el otorgamiento de la dispensa sea muy difícil”, afirmó la nueva embajadora estadounidense en Nicaragua, Phyllis Powers, durante un encuentro con la Cámara de Comercio Americana.
Precisó que a Washington le preocupa “la persistente falta de transparencia fiscal (y) la incapacidad del gobierno de Nicaragua de tomar acciones concretas para resolver la toma e invasiones de propiedades de ciudadanos estadounidenses”.
A Estados Unidos también le inquieta “las graves irregularidades” ocurridas en los comicios de 2011 en los que el presidente Daniel Ortega obtuvo su reelección y “la ausencia de medidas que indiquen que se están mejorando las condiciones” para las municipales de noviembre.
“Nosotros analizamos (…) si el otorgamiento de estas dispensas mejorará la seguridad ciudadana, si ayudará a frenar el tráfico de drogas, si contribuirá al bienestar de toda la región y si apoyará a la democracia”, dijo Powers.
Se evalúa, además, si “el otorgamiento de estas dispensas contribuirá a dar impulso a los intereses de Estados Unidos en Nicaragua y el resto de la región”, subrayó, en su primer discurso tras asumir funciones este mes.
No obstante, dijo que desea “trabajar mano a mano con todos los nicaragüenses para lograr el bienestar económico y fortalecer las instituciones democráticas”.
La ley prohíbe a Washington entregar ayuda o avalar préstamos de organismos internacionales a países como Nicaragua, que no han resuelto problemas de propiedades de ciudadanos estadounidenses que fueron confiscados durante el primer gobierno sandinista (1979-1990).
El ‘waiver’ (dispensa) es una excepción a la ley que Estados Unidos aprueba anualmente y que Nicaragua recibía desde la década del 90 sin problemas.

