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Información sexual para los adolescentes

Información sexual para los adolescentes

Posted on 16 May 2012 by elprogreso

Todos los especialistas en educación recomiendan dar esta información antes de que ocurran los cambios. La pubertad no ha de ser el momento elegido para explicárselos a nuestros hijos, ya que en esa época él se ve inmerso de lleno en el proceso. El tema ya no es tan sencillo como ha podido ser en etapas anteriores.

Adelantándose a la pubertad se evita que los hijos se sorprendan o se asusten por lo que les pasa. Además, facilita mucho el diálogo el que no esté despierto todavía el instinto sexual. Los papás pueden conseguir con su hijo de diez años conversar sin ninguna perturbación, ni influir en sus impulsos.

Para evitar mayores dilaciones, los papás cortos de genio debieran fijarse una fecha límite: cuando el hijo cumpla doce años debe estar al tanto de todo lo que ocurrirá en su cuerpo, de día y de noche.

Para hablar con nuestros hijos hay que usar los términos correctos y estar bien informado sobre lo que la biología nos ha enseñado, pero además es clave abrir un horizonte de idealismo al joven y sobre todo, situar a la mujer en un plano importante para él. Hasta esta edad, lo común es que los niños no se hayan fijado para nada en ellas y sería muy lamentable que pasaran de la indiferencia a la obsesión.

 

En la pubertad se producen

otros cambios

El estirón de talla típico de esta edad. Comienza en unos límites de tiempo muy amplios: en los niños más precoces, a los diez años y medio. En otros, de maduración tardía pero normal, a los 16 años. El proceso se completa entre los trece años y medio y los diecisiete años y medio en unos y otros, aunque puede continuar un ligero crecimiento durante varios años después del estirón espectacular.

Los músculos de los niños se vuelven mucho más fuertes y mejor coordinados. Hay un engrosamiento notable de las masas musculares en las extremidades y el tronco, a la vez que éste se ensancha por su parte superior a la altura de los hombros.

La piel también se ve afectada. La grasa se hace más espesa y obstruye los poros por los que debería salir al exterior. Esto da lugar a las espinillas y al acné, quizás el aspecto más desagradable de todos los cambios físicos de la adolescencia.

La voz de los hijos comienza a sonar diferente. Tanto, que puede ser un motivo de vergüenza y sonrojo. Ocurre que los cartílagos que forman el aparato fonatorio en la laringe aumentan de tamaño, sobresaliendo a través de la piel en lo que se denomina “nuez”. Las cuerdas vocales se hacen más gruesas. Estos cambios hacen que la voz se haga más grave y profunda. Durante un tiempo variable, sin embargo, la voz puede oscilar entre un tono agudo y otro grave, produciendo los característicos “gallitos”.

Si queremos que la información sexual sea realmente educativa, no podemos quedarnos en proporcionar una explicación científica de los cambios psicofísicos que se producen en la pubertad. Esto pueden verlo los hijos en cualquier libro. Los padres, en cambio, podemos darle al proceso la dimensión humana que posee.

 

Cómo explicarle mejor

De todos modos, existen cuatro requisitos básicos que no debemos olvidar, cuando hablemos de estos temas con nuestro hijo hombre:

1) La información debe ser veraz.

2) Debe ser oportuna en el tiempo y en la situación.

3) Debe darse con naturalidad.

4) Debe ser siempre personal.

A todo esto hay que añadir un punto esencial: una auténtica disposición al diálogo en los padres. Diálogo, no monólogo del padre. Hay que saber escuchar.

No se trata de convencer con argumentos aplastantes, en conversaciones que más parecen sermones. A partir de los doce años hay que sugerir, suscitar temas, lograr que sea el hijo quién piense y decida, que asuma sus criterios. La información que le vayamos proporcionando puede completarse con algún libro o folleto que se adapte a su edad y madurez. No cometamos el error de dárselo todo digerido: no educa mejor el que suple, sino el que enseña a formar criterio.

Se debe tomar en serio todo lo que el hijo dice y examinar los pro y contras de lo que se plantea, dándole elementos de juicio y ampliándole horizontes para que el mismo tome sus propias decisiones.

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La importancia de pasar tiempo juntos en familia

La importancia de pasar tiempo juntos en familia

Posted on 03 May 2012 by elprogreso

Cada año las comunidades hispanas de los Estados Unidos organizan festivales o actividades familiares para celebrar a los más pequeños durante el Día del Niño. Al igual que ocurre con otras festividades tradicionales, las familias planean sus celebraciones y tiempo para pasar juntos con anticipación. Sin embargo, los padres no tienen que esperar a la llegada de un feriado específico para disfrutar de actividades familiares.

Cada día presenta una oportunidad para disfrutar juntos, pero buscar maneras de incorporar esos momentos a las rutinas semanales pudiera ser un reto para familias ocupadas. Los días transcurren en medio de responsabilidades en el trabajo, el traslado de los niños hacia y desde la escuela, y las actividades extracurriculares. Pareciera como si el único momento en que puedes ver a tus hijos es cuando entran o salen del coche. A veces todo lo que se necesita son unas cuantas ideas que te ayuden a salir de la rutina por unos minutos, o incluso por un día entero.

A continuación encuentra algunas ideas creativas que puedes usar para divertirte y celebrar con tus seres queridos:

 

Pon a funcionar tus utensilios y organiza una competencia de cocina

Ponle fin al argumento interminable de quién cocina mejor, y haz tu propia competencia culinaria amistosa. Invita a tus familiares a participar y a traer sus platillos favoritos, y deja que los niños ayuden en la preparación de esas delicias.

¡Se turista por un día! 

Si vives cerca de una gran ciudad, ve a visitarla y explórala  desde el punto de vista de un turista. Visita un museo, pasea en un autobús de turismo, o pídele a un artista callejero que haga un dibujo de tu familia. Incluso los pueblos pequeños tienen historias magníficas y hermosos sitios ocultos. ¡La clave es descubrir algo nuevo del  lugar donde vives!

Los videojuegos no son solamente para niños

Diviértanse en familia realizando actividades que les gustan a tus hijos. Hay una amplia gama de videojuegos compatibles con el sistema Wii para toda la familia, fáciles de seleccionar y de jugar, independientemente de la edad. Por ejemplo, la versión más reciente Mario Party 9 para Wii tiene 80 minijuegos nuevos, mezclando acción cooperativa y competitiva.

 

Crea un tablero de metas familiares

Los tableros de metas son una forma ideal de estimular sueños y aspiraciones para tus hijos. Reúne a la familia y hablen de los propósitos y aspiraciones de cada miembro, creando un tablero de metas familiares. Asegúrate de que cada cual aporte un objetivo o deseo, incluyendo los niños. Los objetivos pueden ser tan simples como “tomarse unas vacaciones en familia”, u “organizar una reunión familiar”. Todo lo que necesitas es una cartulina, revistas para recortar y grandes sueños.

 

Conduce una sesión fotográfica familiar

Despolvorea tu cámara y deja que tus hijos decidan el vestuario y poses para organizar una divertida sesión de fotos familiares. Usen interiores y exteriores como fondo y túrnense para tomarse fotos mutuamente. Lo mejor es ¡que pueden usar las imágenes en un fotomontaje familiar o para actualizar las noticias de la familia!

Independientemente de la actividad, es importante dedicar tiempo a pasarlo en familia. No tiene que ser un gran acontecimiento para captar la alegría que los niños le dan a tu vida. Incluso la experiencia familiar más simple puede convertirse en un recuerdo magnífico.

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Cómo hacer para que las asignaciones den resultado?

Cómo hacer para que las asignaciones den resultado?

Posted on 19 April 2012 by elprogreso

Los niños se dan cuenta de la existencia del dinero a una edad temprana porque están expuestos a él como consencuencia de las tareas diarias, por ejemplo, las compras en el supermercado o el uso de cajeros automáticos. Cuando llegan al preescolar, los niños tienen curiosidad por el dinero y se dan cuenta de que ciertas cosas que quieren pueden comprarse. A esta edad, es muy común que los niños tengan berrinches en las tiendas cuando quieren algo porque saben que usted puede comprarles lo que piden. A los 5 años, los niños ya pueden reconocer los billetes y las monedas. Enseñarles a los niños cómo funciona el dinero a una edad temprana es una parte importante de su educación y desarrollo y los ayudará a que les vaya bien cuando sean adultos.

Cómo enseñarle a su niño/a a comprender el valor del dinero

 

Comience con una alcancía

Incluso antes de decidir darle una asignación a su hijo/a o enseñarle sobre el dinero, es posible que disfrute juntando monedas o ahorrándolas en una alcancía. Esta es también una gran oportunidad para ayudarle a su hijo/a a aprender a contar. A medida que su hijo/a crece y empieza a tener más dinero, la alcancía puede transferirse a una cuenta bancaria real.

 

Enséñele a ahorrar a una edad temprana

La edad recomendada para comenzar a darle a su hijo/a una asignación es aproximadamente cuando comienza la escuela elemental, o cuando muestra interés en tener su propio dinero, que es normalmente alrededor de los 5 ó 6 años. Este es un momento genial para practicar las matemáticas con su hijo/a mientras comienza a acumular poco a poco sus propios ahorros y a gastarlos. Cuando comience a darle una asignación a su hijo/a, es buena idea enseñarle inmediatamente a ahorrar, por ejemplo, sugiérale que separe cierta cantidad de dinero para gastar y que guarde el resto.

 

Datos básicos sobre la asignación

La cantidad promedio de asignación es aproximadamente un dólar por cada año de edad que tiene su hijo/a semanalmente. Sin embargo, esto puede y debe variar según las circunstancias de su familia. No existe una manera correcta o incorrecta de dar una asignación, algunos padres prefieren darla mensualmente y otros semanalmente. Después de determinar una suma de dinero, usted y su hijo/a deben hablar sobre dividir el dinero en dos partes: una parte para ahorrar y otra para gastar.

 

La asignación y las tareas domésticas

En algunas familias, la asignación se da por hacer ciertas tareas, como sacar la basura, pasear al perro o doblar la ropa limpia. Otras familias piensan que las tareas domésticas y la asignación no deben estar asociadas porque los niños deben aprender a ayudar en la casa sin ser recompensados. Por eso, esta es una elección personal que usted debe hacer como padre. Sin embargo, independientemente de que su hijo/a reciba o no una asignación, usted debe darle ciertas tareas para hacer en la casa, así le enseñará a ser responsable.

 

Su hijo/a debe continuar respetando las reglas

Aunque por lo menos una parte de la asignación de su hijo/a es para que la gaste como él/ella lo desee, usted puede opinar con respecto a qué cosas puede comprar y recordarle las reglas de la familia. Por ejemplo, si usted no permite videojuegos en su casa, su hijo/a debe respetar esa regla y no comprarlos con la asignación. También es posible que su hijo/a adolescente quiera gastar su dinero en más ropa. Sin embargo, si usted tiene ciertos límites con respecto a lo que puede usar, entonces su hijo/a deberá atenerse a estos límites aún cuando compre ropa por su cuenta.

 

Está bien que su hijo/a cometa errores

Oriente a su hijo/a, pero no le diga lo que tiene que hacer. Su hijo/a es responsable de administrar su propio dinero. Sin embargo, entienda que los niños cometen errores y que usted puede ayudarlos a aprender de esos errores sugiriéndoles soluciones. Por ejemplo, puede surgir una situación inesperada, como que su hijo/a quiera ver una película nueva con sus amigos y que no tenga suficiente dinero para pagar la entrada, entonces le pida un adelanto de la asignación. Aunque no debe hacerse costumbre darle a su hijo/a la asignación por adelantado, ¡a todos nos gusta mimar a nuestros hijos de vez en cuando!

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La decisión de dejar a su hijo(a) solo(a) en la casa

La decisión de dejar a su hijo(a) solo(a) en la casa

Posted on 05 April 2012 by elprogreso

Es normal que le dé miedo dejar a su hijo/a solo/a en su casa, pero si ambos están preparados, esta experiencia puede brindarle a su hijo/a más seguridad y aumentar su sentido de la independencia y de la responsabilidad. Generalmente se recomienda no dejar a niños menores de 10 años solos en la casa. Sin embargo, incluso si su hijo/a es mayor, la decisión de dejarlo/a solo/a depende de muchos factores, por ejemplo, de cuán responsable y maduro usted siente que su hijo/a es, de cuán cómodos usted y su hijo/a se sienten al respecto y del periodo de tiempo que su hijo/a quedará solo/a en su casa.

 

Es fundamental prepararse y hablar 

Hablen sobre eso. Asegúrese de que su hijo/a se sienta cómodo/a con la idea de quedarse solo/a en su casa. Dejele a su hijo/a una lista de cosas que puede y no puede hacer e información que pudiera necesitar. Háblele sobre situaciones que pueden surgir y sobre cómo manejarlas. Asegúrese de que su hijo/a sepa dónde estará usted, cuándo volverá y cómo puede comunicarse con usted. Regrese a tiempo y después hable con él/ella sobre el tiempo que se quedó solo/a en la casa.

Haga una prueba. Antes de dejar solo/a a su hijo/a en su casa durante un periodo largo de tiempo, es buena idea hacer una prueba. Evalúe cómo les va a usted y a su hijo/a cuando usted sale a hacer un recado y tarda aproximadamente una hora. Llame a su hijo/a una o dos veces mientras usted no está y después háblele sobre el tiempo que se quedó solo/a.

La seguridad es primero  

Repase información importante de seguridad con su hijo/a. Dígale que no debe abrirle la puerta a nadie, ni siquiera si conoce a la persona, y que no debe decirle a las personas que llaman por teléfono que está solo/a en la casa. Háblele sobre cómo puede salir de la casa en una situación de emergencia. Debe haber por lo menos dos maneras en las que pueda salir. Haga una lista de números de teléfono importantes, como el de la policía, el de los bomberos, el del médico y el de un familiar o amigo de confianza a quien pueda llamar si no puede comunicarse con usted. Además, asegúrese de que su hijo/a sepa su nombre completo, dirección y número de teléfono. Verifique que las puertas y las ventanas estén bien cerradas, que los detectores de humo funcionen y guarde bien cualquier cosa peligrosa que su hijo/a pudiera encontrar, como armas de fuego, las llaves del coche o bebidas alcohólicas. Arme un botiquín de primeros auxilios para que su hijo/a pueda usar en caso de cortes o raspones leves. Enséñele cómo usarlo.

 

Ponga reglas básicas 

Ponga reglas para las visitas de amigos, la cocina, y el tiempo que puede mirar la televisión y usar la computadora. También recuérdele la información de seguridad mencionada anteriormente. Deje a su hijo/a cosas para hacer mientras usted no está. Puede pedirle que haga la tarea, que lea durante un periodo determinado de tiempo o que termine de hacer algunas tareas domésticas. Darle cosas para hacer mientras usted no está lo/a mantendrá entretenido/a de manera segura. Cuando vuelva a su casa, hable con su hijo/a sobre lo que hizo durante su ausencia.

Manténgase en contacto. Dígale a su hijo/a que de vez en cuando usted lo/a llamará para saber como está y que siempre puede llamarlo/a a usted (o a un familiar o vecino de la lista) si se siente solo/a o le pasa algo.

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Los buenos hábitos de estudio comienzan en casa

Los buenos hábitos de estudio comienzan en casa

Posted on 21 March 2012 by elprogreso

A veces, puede parecerle que la tarea de su hijo/a es interminable y que, con todo lo que usted tiene que hacer, le resulta imposible ayudarle. Sin embargo, la tarea es una parte importante de la educación de su hijo/a porque no solamente lo/a ayuda a practicar lo que está aprendiendo en clase, sino que también estimula la autodisciplina y el sentido de la responsabilidad.

 

Cómo ayudar a su hijo/a

Demuestre interés en la tarea de su hijo/a.   La Academia Norteamericana de Pediatría publicó un informe sobre cómo los niños aumentan el rendimiento en la escuela cuando los padres se interesan activamente en la tarea. Su interés le transmite que no sólo la educación es importante para usted, sino que también las actividades de su hijo/a en general son importantes y que usted está ahí para apoyarlo/a.

 

¿Cuánto es demasiado?   

Según el Departamento de Educación de los Estados Unidos, los niños de primero a tercer grado no deben tener más de 20 minutos de tarea por día de escuela. El tiempo de tarea recomendado para los niños de cuarto a sexto grado es de entre 20 y 40 minutos por día de escuela, y para los niños de séptimo a noveno grado se recomiendan hasta dos horas de tarea por día de escuela. Estas son sólo recomendaciones, ya que la cantidad de tarea que su hijo/a tenga va a variar mucho según la escuela a la que asista y según el/la maestro/a que tenga. La mejor manera de saber cuánta tarea tendrá es hablando con el/la maestro/a de su hijo/a.

Conozca al/a la maestro/a de su hijo/a   

Asista a reuniones de padres y pregúntele al/a la maestro/a qué reglas tiene con respecto a la tarea y cómo debe ayudarle a su hijo/a con ella, ya que ésto puede variar de maestro/a en maestro/a. Establecer esta relación con el/la maestro/a desde el principio le será útil si usted tiene preguntas o dudas con respecto a la tarea de su hijo/a durante el año escolar.

 

Programe tiempo para la tarea   

Aunque ésto puede ser difícil porque usted y su hijo/a están muy ocupados, asegúrese de que la tarea forme parte de la rutina diaria de su hijo/a. Trate de encontrar un horario de estudio fijo para cada día que le convenga tanto a usted como a su hijo/a. De esta manera, usted le enseña a su hijo/a a aprovechar bien el tiempo y le transmite que la educación es importante.

 

Elija en su casa un lugar propicio

para la tarea  

Este lugar puede variar según la edad de su hijo/a y el tipo de tarea que esté haciendo. Lo ideal es que el lugar sea tranquilo y tenga mucha luz. Además, ayude a su hijo/a a juntar los elementos necesarios para hacer la tarea antes de que comience a trabajar.

 

Esté disponible  

La cantidad de ayuda que deba brindarle a su hijo/a dependerá de la edad de su hijo/a, de su maestro/a y del tipo de tarea que deba hacer. No es necesario que esté encima de su hijo/a mientras hace la tarea ya que para algunos niños ésto puede ser una distracción; sin embargo, asegurarle que puede recurrir a usted cuando lo/a necesite le demostrará que usted está allí para ayudarlo/a.

 

Anime a su hijo/a a aprender   

Cuando su hijo/a tiene tiempo libre, también puede aprender mediante sus actividades. Leer por placer, participar en una actividad después de la escuela, visitar un museo, ayudar a cocinar, a hacer recados, o incluso mirar un programa educativo en la televisión son cosas que ayudan a su hijo/a a aprender fuera del aula y a descubrir pasatiempos e intereses.

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Los niños y las mentiras, los robos y las trampas

Los niños y las mentiras, los robos y las trampas

Posted on 08 March 2012 by elprogreso

Aunque mentir, robar, copiarse y hacer trampa son todos comportamientos inapropiados, también son comunes, especialmente a una edad temprana. Esto ocurre porque los niños tratan de poner a prueba sus límites pero todavía están aprendiendo a distinguir lo que está bien de lo que está mal. Como padre, es importante que no reaccione exageradamente, sino que le diga a su hijo/a que cada uno de estos comportamientos no son aceptables. Además, es importante que usted entienda el motivo por el cual su hijo/a miente, roba, se copia o hace trampa. La buena noticia es que generalmente los niños pierden estas costumbres cuando tienen más años de edad, pero necesitan que usted los aconseje. Además, usted debe saber cuándo es momento de preocuparse y qué hacer al respecto.

 

Entienda por qué lo hacen

Hasta los 3 años, los niños no comprenden realmente lo que es mentir o robar, y no hacen ninguna de estas cosas a propósito. Pueden llevarse algo que no les pertenece porque no entienden que simplemente no pueden llevárselo. Pueden mentir sobre algo, por ejemplo, ir al baño si están dejando los pañales, pero no entienden el concepto de decir la verdad. Entre los 3 y los 6 años, los niños generalmente distinguen lo que está bien de lo que está mal, pero muchas veces mienten sobre cosas insignificantes, como no tener que ir al baño antes de irse de la casa porque ya fueron o haber empujado a un amigo, y suelen copiarse o robar de maneras pequeñas, como hacer pasar el trabajo de arte de alguien por el suyo propio. Todavía necesitan que se les enseñe las consecuencias de sus actos y el motivo por el cual están mal. Después de los 6 años, los niños saben que mentir está mal.

Sepa cómo manejar la situación

Generalmente, cuando los padres se enteran de que su hijo/a ha hecho algo malo, tratan de hacerles preguntas abiertas e imprecisas para que su hijo/a confiese. Pero en realidad es mejor decirle a su hijo/a lo que se enteró y preguntarle cuál es su versión. Si tiene menos de 6 años, probablemente confiese y no mienta. Si tiene más de 6 años, su hijo/a puede tratar de mentir para encubrir su mal comportamiento, en cuyo caso debe castigarlo/a por la mentira y también por el mal comportamiento. Sin embargo, en cada caso usted también debe llegar al fondo de por qué su hijo/a hizo lo que hizo.

Mentir. Los niños generalmente mienten porque saben que la verdad defraudará a sus padres, por ejemplo, cuando obtienen una mala calificación en un examen. En esta situación, es importante que le diga a su hijo/a que lo más importante es el esfuerzo que hizo y no el resultado.

Robar. El motivo más común por el cual los niños roban es por querer tener lo que tienen los demás. Aunque usted debe reconocer que su hijo/a no quiere desentonar, es un buen momento para hablar sobre lo que su familia puede comprar o sobre cómo sus reglas son distintas a las de otras familias.

Copiarse o hacer trampa. Los niños quieren ganar, alcanzar un objetivo y ser los mejores. Muchas veces tratarán de lograrlo a cualquier costo, lo que significa que a veces pueden llegar a hacer trampa o copiarse. Los niños pueden copiarse del trabajo de otro/a niño/a o no respetar las reglas, incluso cuando juegan a un juego.

Dé un buen ejemplo. Los niños aprenden de sus padres, y su hijo/a es muy consciente de lo que usted hace. Incluso cosas como no detenerse ante un cartel de “pare”, llamar al trabajo diciendo que está enfermo/a cuando en realidad no lo está o no avisarle al cajero cuando se olvida de cobrarle uno de los productos que compró en el supermercado le enseñarán a su hijo/a que está bien quebrantar las reglas y no decir la verdad.

 

Reconozca cuándo es el momento de preocuparse

A veces, si su hijo/a miente, roba se copia o hace trampa en exceso, puede significar que tiene un problema de comportamiento por el cual usted debe preocuparse. Si su hijo/a miente o roba constantemente y no se siente mal por ello, rompe las pertenencias de otras personas, hurta, falta a la escuela seguido, no tiene muchos amigos o es malo/a con los animales a propósito, usted debe hablar con el pediatra y el consejero escolar. Es posible que tenga un trastorno de la conducta u otro problema de comportamiento que necesite tratamiento. Otra posibilidad es que estos sean síntomas de que tiene un problema de desarrollo o de aprendizaje, o de que lo/a estén agrediendo en la escuela. Estos problemas no son culpa suya ni de su hijo/a, y pueden superarse con la ayuda del profesional adecuado.

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Cómo lograr que su niño/a ayude en la casa

Cómo lograr que su niño/a ayude en la casa

Posted on 23 February 2012 by elprogreso

Cuando su niño/a recién empezaba a caminar, es posible que haya tenido muchas ganas de ayudarlo/a con todo, aún cuando usted no necesitaba esa ayuda. Ahora ese/a mismo/a niño/a es más grande y no demuestra tanto entusiasmo por ayudarlo/a en la casa porque tiene actividades extracurriculares, tareas y amigos que lo/a mantienen ocupado/a. Aunque es posible que a su niño/a no le entusiasme hacer tareas domésticas, darle la responsabilidad de hacerlas le ayudará a ser más seguro de sí mismo/a y le recordará que es un miembro de la familia y que, en consecuencia, debe cooperar.

 

Consejos para lograr que su niño/a colabore

Asegúrese de que las tareas que le asigne a su niño/a sean seguras y adecuadas para su edad.  Si quiere que su niño/a haga una tarea solo/a, asegúrese de que sea posible. Por ejemplo, no mande a su niño/a a sacar la basura solo/a. Si su hijo/a pequeño/a no puede realizar una tarea solo/a, pueden hacerla juntos/as para que aprenda hasta que pueda hacerla solo/a.

Comience cuando su niño/a es pequeño/a.  Cuando su niño/a esté en el preescolar, asígnele tareas fáciles para hacer, así se acostumbrará a colaborar y a ser responsable. Por ejemplo, su niño/a de 5 años puede ayudar a juntar la mesa o incluso a guardar su propia ropa.

Reconozca el trabajo de ellos

Deje en claro cuáles son sus expectativas y reconozca el trabajo duro.  Ya que el propósito de las tareas es ayudar a su niño/a a adquirir seguridad de sí mismo/a, es importante que su niño/a sienta que hizo las tareas satisfactoriamente. Trate de no ser demasiado exigente, de lo contrario, es posible que su hijo/a no quiera ayudar en el futuro. Dígale a su hijo/a cuándo debe terminar la tarea, reconózcasela cuando la haya terminado y agradézcale diciéndole “gracias”.

 

Trate de evitar darle dinero 

No cometa el error de algunos padres, que como recompensa por las tareas domésticas, les dan dinero a cambio.

Algunos niños reciben una pequeña suma de dinero por semana o por mes, pero lo mejor es evitar darles ese dinero como pago por las tareas que hayan hecho. Esto es porque los niños pueden empezar a sentirse con derecho a pedir dinero por cualquier favor que les pida, y entonces el resto de los valores que implica realizar las tareas domésticas puede perderse. Celebrar con una pizza o una película al final de la semana o del mes puede ser una buena manera de reconocerle las tareas que hizo.

Haga una lista de tareas domésticas para toda la familia.  La lista servirá para recordarles a todos sus responsabilidades y ayudará a su hijo/a a saber qué se espera de él/ella. Además, su hijo/a podrá marcar la tarea una vez que la haya realizado, lo cual puede darle satisfacción. Agregar una tarea nueva y distinta de vez en cuando puede ayudar a mantener a su hijo/a interesado/a en ayudar. Si usted tiene más de un/a niño/a, puede rotar las tareas domésticas regularmente de manera que cada niño/a haga tareas distintas cada semana. Además, trate de no asignar tareas basadas en estereotipos de género. Todos pueden ayudar a cargar el lavaplatos o a sacar la basura.

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La música y el desarrollo cerebral infantil

La música y el desarrollo cerebral infantil

Posted on 09 February 2012 by elprogreso

Los primeros tres años de la vida de un niño representan un periodo importante en el futuro de todo individuo, ya que allí se establece esa relación especial entre padres e hijos llamada “apego”, la música puede contribuir a fortalecer este vínculo y lograr que se convierta en una relación sana y operativa. En todo el mundo, cuando los padres le hablan a sus hijos pequeños, ajustan sus voces para hacerlas más suaves, más rítmicas, más musicales.

La música puede ser un vehículo para el desarrollo integral del niño que abarque las áreas cognitiva, social, emocional, afectiva, motora, del lenguaje, así como de la capacidad de lectura y escritura.

 

La Música y sus orígenes

La música es un medio de expresión universal, se cree que sus orígenes se relacionan con la propia voz del hombre. Los primeros instrumentos musicales aparecieron hacia el año 2500 A.C., en la cultura egipcia. En la Grecia y Roma antiguas, alrededor del siglo V A.C., la música fue esencialmente vocal, e hizo uso de instrumentos de percusión, de cuerda y de viento. Alrededor del siglo V D.C., la era cristiana trajo consigo la aparición de cantos litúrgicos. En la Edad Media aparecieron los cantos gregorianos como la manifestación musical más importante de la época. En los siglos XVII y XVIII apareció la ópera, que con la música instrumental y los grandes compositores de música clásica (Vivaldi, Beethoven, Schubert, Brahms, Mozart y otros), representaron la madurez de la música.

En los siglos XIX y XX se produjo una ampliación y perfeccionamiento de los diferentes instrumentos musicales. La música comenzó a utilizarse como método terapéutico especialmente en la segunda mitad del siglo XX, debido al reconocimiento de sus efectos sobre el estado afectivo y de atención de los individuos.

 

El Cerebro

El cerebro humano constituye el órgano más importante y de mayor complejidad del sistema nervioso, es un órgano que durante la infancia sufre cambios madurativos y que es altamente sensible a los estímulos externos. Anatómicamente lo podemos dividir en dos hemisferios (derecho e izquierdo), cada uno con características funcionales diferentes y especiales, compuestos por lóbulos y cubiertos por una estructura denominada corteza cerebral en la cual se encuentran las áreas del desarrollo humano.

Los estudios neuroanatómicos han demostrado que el hemisferio izquierdo se especializa en el procesamiento del lenguaje y el hemisferio derecho en la percepción y procesamiento de la música.

El cerebro humano funciona por medio de conexiones (sinapsis) que realizan las células cerebrales denominadas neuronas y que son las encargadas de transmitir el impulso nervioso que determina nuestra conducta.

El cerebro humano presenta una alta capacidad de aprendizaje y posee la propiedad de funcionar en situaciones extremas o de déficit tanto orgánicos como funcionales, esta capacidad se denomina plasticidad cerebral.

 

La música y sus efectos en el desarrollo del cerebro

Las investigaciones que se han referido al efecto de la música sobre el cerebro infantil, han coincidido en que ésta provoca una activación de la corteza cerebral, específicamente las zonas frontal y occipital, implicadas en el procesamiento espacio temporal.

Asimismo al evaluar los efectos de la música a través de registros de electroencefalogramas, se ha encontrado que la música origina una actividad eléctrica cerebral tipo alfa. Todo lo anterior se traduce en lo siguiente: la música (sobre todo la música clásica, de Mozart) provoca:

1.- Aumento en la capacidad de memoria, atención y concentración de los niños.

2.- Mejora la habilidad para resolver problemas matemáticos y de razonamiento complejos.

        3.- Es una manera de expresarse.

4.- Introduce a los niños a los sonidos y significados de las palabras y fortalece el aprendizaje.

5.- Brinda la oportunidad para que los niños interactuen entre sí y con los adultos.

6.- Estimula la creatividad y la imaginación infantil.

7.- Al combinarse con el baile, estimula los sentidos, el equilibrio, y el desarrollo muscular.

8.- Provoca la evocación de recuerdos e imágenes con lo cual se enriquece el intelecto.

9.- Estimula el desarrollo integral del niño, al actuar sobre todas las áreas del desarrollo.

Para concluir sólo resto decir que la música representa un papel importante en el proceso enseñanza aprendizaje de los alumnos (sobre todo los de educación inicial), por lo tanto, los maestros, las instituciones educativas, los padres y el personal de salud, deben conocer los alcances y beneficios que se derivan del empleo de la música como parte importante de la educación integral del menor.

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El contacto físico con sus hijos

El contacto físico con sus hijos

Posted on 26 January 2012 by elprogreso

Algo fundamental para los pequeños es ser cargados y acariciados. Sin embargo, ¿sabían ustedes que el sentido del tacto es de gran importancia para el desarrollo cerebral de sus bebés?

Lo que saben los científicos
Cada vez que ustedes tocan con suavidad a sus pequeños, se envía un mensaje al cerebro y se realiza una conexión entre las células cerebrales. Dichas conexiones entre las células cerebrales les permiten a sus bebés hablar, ver, sentir, moverse y aprender.
Cuando ustedes tocan a sus hijos recién nacidos, ellos aprenden que son amados y deseados. Varios estudios demuestran que el contacto físico gentil contribuye a tranquilizar a los bebés y disminuye la tensión. Esto es importante porque un bebé tranquilo puede asimilar las imágenes, los sonidos, las texturas y los olores a su alrededor. Entre más experiencias pueda tener su bebé, más conexiones podrán estimularse en su cerebro.

Lo que ustedes pueden hacer
Dediquen un tiempo diariamente para acariciar a sus bebés. Háblenle a su bebé a medida que le acarician los brazos, las piernas, la espalda, el abdomen, los pies y los dedos. Por ejemplo: “Te estoy acariciando tus piernas y ahora tus brazos”.
Hablarle a los bebés cuando se les toca les ayuda a aprender las partes del cuerpo.
Para los padres también es de suma importancia tocar, cargar y acariciar a sus bebés. Entre más tiempo pasen los padres con sus bebés y los carguen, más fuerte el lazo que se forjará y más a gusto se sentirán con ellos.
Dediquen un tiempo a descubrir lo que le gusta a su bebé y mantengan presente que cada niño es diferente. Algunos son sensibles al tacto y reaccionan mejor al ser envueltos en una manta y al ser mecidos. Otros necesitan que se les toque con suavidad. Otros, sin embargo, reaccionan mejor si se les toca con firmeza. Observen de qué manera reacciona su bebé a los diferentes tipos de contacto físico. ¿Qué es lo que parece tranquilizarle? ¿Qué le hace sonreír? ¿Qué le molesta? Pero no se preocupen si su bebé no les responde como ustedes esperan. Muy pronto descubrirán la clase de contacto que su bebé prefiere.

Los pequeños nunca superan la necesidad de ser tocados suavemente y con frecuencia. El contacto físico contribuye a que sus hijos se sientan seguros y tranquilos, de manera que puedan continuar creciendo y aprendiendo. Además, a ustedes también los beneficiará el tocar y abrazar a sus bebés, ya que al expresarles su amor de esta forma, ustedes sentirán una cercanía especial. Incluso podrán sentir que ustedes mismos se sienten más tranquilos y saludables.
El contacto físico gentil estimula el cerebro infantil y forja un lazo entre los padres y sus hijos.

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Cuando se comunique con su hijo / (a)…

Posted on 26 January 2012 by elprogreso

•    Céntrese en su hijo/a y escúchelo/a. Escuchar bien no es una actividad pasiva, sino muy activa. Ser buen padre implica saber escuchar muy bien.
•    Respete a su hijo/a como la autoridad en su experiencia de vida.
•    Escuche y comprenda la percepción y el conocimiento de las situaciones y de las personas que tiene su hijo/a.
•    Mediante la comprensión de las experiencias, los puntos de vista y el temperamento de su hijo/a, usted puede conocer mejor a su hijo/a y ayudarlo/a más a tomar decisiones acertadas, a relacionarse bien con los demás y a desarrollar su autoestima.
•    Comprenda tanto el contenido (“ésto es lo que ocurrió”) como las emociones (“así es como me sentí”) de lo que su hijo/a le comunica.
•    Responda tanto al contenido como a las emociones que su hijo/a le expresa
•    Reconozca la reacción emocional de su hijo/a mediante frases como: “Eso suena frustrante”, o: “Seguro que eso te dolió.”
•    Identifique el sentimiento de su hijo/a y demuéstreselo.
•    Entienda que el enojo es la reacción típica de los niños y los adolescentes: es posible que su hijo/a no esté enojado/a, sino herido/a o triste, y que lo exprese mediante el enojo.
•    Hable con su hijo/a sobre lo que ocurre e identifique el sentimiento verdadero de su hijo/a.
•    Ayude a su hijo/a a analizar la situación y a controlar el enojo reconociendo cómo se siente verdaderamente.

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