Washington, DC.- Casi 3,000 empresas han sido forzadas a despedir trabajadores inmigrantes tras redadas silenciosas ejecutadas por la Oficina de Aduanas y Control de Fronteras (ICE), agencia que funciona bajo el mando del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), denunció el diario The New York Times.
Las redadas silenciosas, como suelen llamarle los empresarios a las auditorías del ICE, terminan con despidos y en muchos casos los afectados no son expulsados del país. Un reporte precisó que durante el año pasado agentes de ICE se presentaron a unas 2,900 empresas para verificar el estatus de trabajadores e impusieron multas por unos $3 millones y miles de trabajadores con papeles en duda o sin papeles fueron despedidos.
Poco invasivas
Sólo los trabajadores que se hallaban en las empresas durante la redada silenciosas se vieron afectados. A su vez, las empresas tienen ahora más dificultades que antes para poder reemplazarlos con prontitud, debido a que los procesos de verificación de estatus migratorio son mucho más rigurosos tratando de prevenir futuras multas.
Según Mike Gempler, director ejecutivo de la Liga de Productores de Washington, las auditorías del ICE (redadas silenciosas) es "una herramienta mucho más eficaz".
La liga agrupa a decenas de productores de frutas del estado, quienes están preocupados por los efectos de este tipo de batidas. Una investigación federal hecha a la compañía Gebbers Farms encontró evidencia de que más de 500 de sus trabajadores, la mayoría inmigrantes de México, se encontraban ilegalmente en el país, dijo The New York Times. La empresa los despidió en diciembre a todos estos empleados.
Escasez de empleados
Seis meses después de ejecutada la auditoría en Gebbers Farms, la empresa tiene un déficit de trabajadores para la cosecha de manzana y los inmigrantes siguen en el poblado cesantes, sin poder encontrar otro trabajo para sostener a sus familias, poniendo en riesgo la cosecha 2010.
Los dueños de Gebbers Farms tuvieron que solicitar al servicio de inmigración visas para contratar a 1,200 campesinos, 900 en México y 300 en Jamaica, pero los que fueron despedidos siguen sin trabajo, lo que aumenta el índice de desempleo, y a la vez la producción de manzana, pues sin empleados es dificil asegurar una buena cosecha, lo que preocupa a muchos productores.
"En lugar de cientos de agentes persiguiendo a una empresa, ahora un agente puede ir detrás de cientos de empresas", dijo Mark K. Reed, presidente de una firma de consultoría en materia de seguridad fronteriza en Tucson, Arizona, que asesora a empresas en todo el país sobre la ley de inmigración. "Y no hay drama, no hay trauma, las familias no quedan destrozadas, no hay esposas", agregó.